Algunos alimentos actúan como estimulantes, mientras que otros ejercen un efecto tranquilizador. Sorprendentemente, incorporar ciertos ingredientes a la dieta de tu perro puede ayudar a mitigar el estrés y la ansiedad, respaldado por sus nutrientes clave.
Arándanos
Una dieta integral con arándanos frescos proporciona vitaminas, minerales y antioxidantes que protegen a tu perro de los efectos del estrés. Los arándanos silvestres destacan por sus polifenoles más potentes que los cultivados.
Col rizada
Vegetales de hoja verde como la col rizada, espinacas y acelgas, están repletos de nutrientes: vitaminas A, B6, C y K, calcio, manganeso, cobre, potasio e hierro. La col rizada ofrece fibra abundante, antioxidantes, fitonutrientes y carotenoides.
El betacaroteno y la luteína protegen contra el estrés oxidativo, la inflamación crónica y el riesgo de cáncer.
Batatas
Las batatas o patatas dulces son de los alimentos más saludables. Ricas en antioxidantes y vitamina E, aportan betacaroteno que reduce el riesgo de ciertos cánceres.
Proporcionan carbohidratos complejos para estabilizar el azúcar en sangre e insulina, además de fibra para un sistema digestivo óptimo.
Carne de res
Sus vitaminas B regulan los niveles de estrés. Rica en ácido fólico y pantoténico (vitamina B5), ideal contra la ansiedad. Esta vitamina favorece la producción de hormonas antiestrés en las glándulas suprarrenales, reduciendo el cortisol. El hígado de res es una fuente excepcional.
Arroz integral
Carbohidratos complejos y fibra ralentizan la digestión, mejorando la absorción de triptófano para producir serotonina. Esto estabiliza los niveles de azúcar en sangre y previene picos de insulina. El arroz integral es ideal para perros.
Semillas de calabaza
Contienen L-triptófano y glutamato para sintetizar GABA, un neuroquímico antiestrés. Fuente de vitamina E contra radicales libres, selenio para el sistema inmune y más antioxidantes.