Al igual que en humanos, las perras pueden desarrollar quistes en los ovarios. Aunque los tumores ováricos son poco frecuentes en perros, afectan especialmente a razas como bulldogs ingleses, pastores alemanes y yorkshire terriers. Estos quistes o tumores pueden ser benignos o malignos, pero solo pruebas diagnósticas lo confirmarán.
Tipos de quistes y tumores ováricos
Los tumores ováricos son crecimientos benignos (no cancerosos) o malignos (cancerosos) originados por el desarrollo excesivo y desorganizado de células ováricas. Los carcinomas ováricos son los más comunes en perras y se clasifican en tres categorías:
Epiteliales
Representan el 40-50% de las neoplasias malignas ováricas. Incluyen adenomas papilares, adenocarcinomas papilares, cistoadenomas y carcinomas indiferenciados, derivados de células epiteliales.
Germinales
Constituyen el 6-12% de los casos. Incluyen disgerminomas, teratomas y teratocarcinomas, originados en células germinales (óvulos).
Del estroma o tejido conectivo
Forman casi la mitad de las neoplasias malignas. Son sólidos, con múltiples quistes, crecen mucho y metastatizan en un 20% de casos a ganglios sublumbares, hígado, páncreas y pulmones.
Síntomas y signos
Los tumores pequeños suelen ser asintomáticos. Se detectan por alteraciones hormonales o acumulación de líquido abdominal. Los del estroma crecen más. Síntomas incluyen:
- Fallo en entrar en celo
- Secreción roja vulvar
- Vulva agrandada
- Alopecia
- Dolor al tacto abdominal
- Menstruación continua
- Exceso de testosterona
Causas de los tumores ováricos
El cáncer ovárico es raro en perras, pero aumenta con la edad, sobre todo si no están esterilizadas. La detección temprana previene metástasis. Razas predispuestas: pastor alemán, bóxer, yorkshire terrier, caniche, pointer y boston terrier.
Según el Dr. Demian Dressler, veterinario oncólogo y autor de The Dog Cancer Survival Guide: "Algunos perros nacen con mutaciones genéticas heredadas que pueden derivar en cáncer más tarde. Para el propietario, parece repentino, pero se basa en su historia genética". Factores externos influyen, pero hay predisposiciones.
Diagnóstico
Consulta a tu veterinario ante cualquier sospecha. En exámenes rutinarios, palpación abdominal, signos externos (vulva agrandada, flujo vaginal) o analíticas sanguíneas pueden detectarlos.
Pruebas adicionales:
- Radiografías: para identificar masas ováricas
- Aspiración con aguja fina: biopsia para cáncer
- Radiografía torácica: metástasis
- Ecografía: tamaño del tumor
El Dr. Dressler recomienda: "Pruebas de imagen como rayos X y ecografías en chequeos rutinarios detectan cáncer precoz, similar a las mamografías humanas". Confía en tu veterinario; usa directorios AVMA o holísticos para segundas opiniones.
Tratamiento
La ovariohisterectomía (esterilización) es el tratamiento estándar, eliminando tumores localizados. En metástasis, se extirpan tejidos afectados; quimioterapia como adyuvante, con eficacia limitada.
Seguimiento trimestral post-tratamiento para detectar recurrencias.
Prevención mediante esterilización
En Norteamérica, la esterilización hace estos tumores raros. Perras no esterilizadas con ciclos hormonales prolongados tienen más riesgo, pero la cirugía resuelve la mayoría.