Traer un nuevo bebé a casa implica grandes cambios para toda la familia, incluyendo a tu mascota canina, especialmente si es un cachorro joven. Con una planificación adecuada, bebés y cachorros pueden convivir de manera segura y armoniosa.
Después de que el bebé llegue a casa
No importa cuánto hayas preparado a tu cachorro, su mundo cambiará drásticamente con la llegada del bebé: nuevos sonidos, olores y rutinas. Katenna Jones, ACAAB, experta en comportamiento animal de Jones Animal Behavior en Rhode Island, recomienda a sus clientes madres seguir estas reglas clave para una transición fluida.
Fulares y mantas para bebés
Si es posible, lleva a casa del hospital un fular o manta del bebé y colócalo sobre un muñeco para que el cachorro se acostumbre al olor. Tras el primer baño del bebé, deja que el cachorro huela su gorrito, premiándolo con elogios y golosinas. Usa también una manta donde haya dormido el bebé en la jaula o cama del perro.
Enriquecimiento para el cachorro
Proporciona al cachorro estímulos extras: juguetes nuevos, kong rellenos, masticables y paseos diarios. Considera contratar un paseador o llevarlo a la guardería canina. Crea espacios seguros independientes: uno "libre de niños" para el cachorro y otro para el bebé, donde cada uno pueda relajarse sin sentirse abrumado.
Supervisión constante
Supervisa siempre las interacciones. Empieza con presentaciones controladas: coloca al cachorro detrás de una puerta para bebés, mantén sesiones cortas y positivas, premiando con golosinas por comportamientos como sentarse o acostarse.
Interacciones graduales
Cuando el cachorro esté cómodo, permítele acercarse más, pero vigila su lenguaje corporal. Guía la mano del bebé para tocarlo suavemente mientras mantienes al cachorro quieto con comandos. Más adelante, cuando el bebé sea mayor, ayúdalo a lanzar juguetes para jugar a buscar.
El momento del gateo
El gateo del bebé puede asustar al cachorro, así que supervisa con puertas para bebés, correa o un ayudante. Recompensa generosamente al cachorro hasta que se habitúe al movimiento.
Comportamientos problemáticos
Si el cachorro sigue saltando o mordisqueando tirones, contrata un entrenador profesional a domicilio. Si gruñe al bebé, no lo castigues: indica estrés, miedo o confusión. Contacta inmediatamente a un experto en comportamiento y separa a ambos mientras tanto, según aconseja Jones.
Bebés y cachorros en armonía
Con preparación previa y diligencia posterior, lograrás una relación exitosa. Descarga la guía Pet Meets Baby de la American Humane Association. Jones enfatiza: "Empieza cuanto antes y busca ayuda profesional si la necesitas". Paciencia, práctica y apoyo externo garantizan una convivencia feliz.