Al igual que en humanos, los perros pueden sufrir disnea o dificultad respiratoria, incluso llegar a asfixiarse. Si observas cualquier alteración en la respiración de tu mascota, acude inmediatamente al veterinario: este sistema vital puede comprometer su vida. Razas como bulldogs (francés e inglés), bóxer u otras braquicéfalas son más propensas, pero no todos los ejemplares la padecen. Además, el sobrepeso agrava el cansancio respiratorio.
En este artículo de unCOMO, expertos en cuidado canino, respondemos a una consulta habitual: ¿por qué le cuesta respirar a mi perro? Detallamos causas comunes, síntomas y soluciones basadas en prácticas veterinarias probadas.
Cómo detectar problemas respiratorios en perros
La respiración es crucial en perros, ya que usan el jadeo para regular la temperatura. Si jadea por calor o ejercicio, no alarma. Sin embargo, estate atento a estos signos de alarma:
Existen dos tipos principales: disnea (dificultad para respirar) y taquipnea (respiración excesivamente rápida). Síntomas clave incluyen:
- Sonidos fuertes al respirar.
- Dificultad para ladrar o afonía.
- Movimientos intensos de abdomen y pecho, incluso en reposo.
- Fosas nasales muy dilatadas.
- Cambio de postura para respirar mejor.
- Boca abierta con esfuerzo.
- Respiración acelerada anormal.
- Tos persistente o intensa.
Estos problemas afectan a cualquier edad. Consulta al veterinario urgentemente ante síntomas inusuales, ya que podrían indicar afecciones respiratorias o cardiovasculares graves.
Cuerpo extraño
Un juguete, piedra u objeto atascado en la garganta es la causa más frecuente de asfixia. Si tose o intenta expulsarlo con dificultad respiratoria, acude al veterinario para extracción inmediata.
Tos de las perreras
Esta infección viral o bacteriana de faringe y bronquios se contagia fácilmente en guarderías. Provoca tos seca constante, secreción nasal, estornudos o vómitos. Vacuna preventivamente antes de estancias con otros perros. Tratamiento: antibióticos para eliminar patógenos.
Colapso traqueal
Común en razas pequeñas como chihuahua, yorkshire o caniche toy. El estrechamiento traqueal impide el flujo de aire, causando tos y dificultad. Empeora con la edad; la cirugía ofrece alivio parcial, pero es crónica en estos casos.
Traqueítis
Inflamación traqueal por ladridos excesivos o irritantes. Tos y dolor son signos; el veterinario prescribirá antiinflamatorios para deshinchar y aliviar.
Edema pulmonar
La más grave: acumulación de líquido (a menudo sanguinolento) en pulmones, ligada a insuficiencia cardíaca. Síntomas: respiración muy rápida y tos con sangre. Requiere hospitalización, pruebas y reposo estricto.
Bronquitis
Causas: alergias, humo o infecciones. Se manifiesta con tos seca. Diferenciar por otros síntomas y consultar al veterinario para pruebas y tratamiento adecuado.
Perros braquicéfalos
Razas con hocico corto como bulldogs, bóxer, pug o shih tzu son propensas al síndrome braquicéfalo, por compresión de vías aéreas.
Síntomas: ronquidos, fatiga, vómitos, babeo espumoso o encías azuladas (hipoxia).
Síntomas de problemas respiratorios en braquicéfalos
Incluyen dificultad constante, ronquidos y jadeo excesivo.
Tratamiento del síndrome braquicéfalo
Correcciones como orificios nasales amplios, paladar corto o cirugía. Opciones: broncodilatadores o intervención quirúrgica. No todos lo padecen gravemente; soluciones efectivas existen.