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Por qué los perros olfatean la entrepierna: las razones científicas explicadas por expertos

¿Te ha pasado que al saludar a un perro, ya sea el tuyo, el de un amigo o uno en la calle, este introduce su hocico directamente en tu entrepierna para olfatearla? Es una situación incómoda, especialmente para las mujeres en ciertos días del ciclo. Como expertos en comportamiento canino con años de experiencia, en unCOMO te explicamos por qué los perros huelen la entrepierna. Tranquilo: no es un problema de higiene personal, sino un instinto natural.

La importancia de la química para los perros

Los perros no perciben esta zona como delicada o vulnerable; para ellos, es una fuente clave de información. Este hábito proviene de su forma natural de recabar datos sobre otros perros mediante el olfato, oliendo principalmente el área anal.

En esa zona se encuentran dos glándulas anales que secretan sustancias químicas. Estas permiten identificar el sexo, el estado de salud, la disponibilidad sexual y otros detalles del otro animal. Las glándulas sudoríparas apocrinas son las responsables de estos olores informativos, y tanto perros como humanos las poseemos. Nuestros aromas resultan irresistibles para ellos.

Por qué los perros huelen la zona íntima

En humanos y otros mamíferos, las glándulas sudoríparas apocrinas producen secreciones con feromonas, concentradas en axilas, pezones, genitales y ano. Por eso, ¡los perros se dirigen directamente a la entrepierna!

Al olfatear, obtienen datos sobre nosotros: sexo, estado de ánimo, actividad sexual reciente o, en mujeres, ovulación, menstruación, embarazo, parto reciente o lactancia. Esto explica anécdotas como perros que intensifican el olfateo durante el embarazo de sus dueñas, incluso antes de que ellas lo sepan. ¿Los perros huelen la regla o el embarazo? Sí, gracias a su olfato 40 veces más sensible que el nuestro.

Qué hacer si mi perro huele la zona íntima a otras personas o a mí

Aunque es un comportamiento instintivo, puede avergonzar a otros. Como adiestradores profesionales, recomendamos vigilar y educar sin reprimir su naturaleza, para evitar problemas conductuales.

Enseña a tu perro a acercarse con calma y respetar el espacio personal. Usa correas cortas (1 metro) en razas grandes durante paseos. Adiástralo para no saltar ni abalanzarse: comandas como "siéntate" o "quieto" son clave. Así, disfrutarás de paseos seguros y agradables para todos.