En países como España o Colombia, ciertas razas de perros se consideran potencialmente peligrosas (PPP) por ley, independientemente del temperamento individual de tu mascota. Estas deben salir con bozal en espacios públicos como medida de seguridad. Como expertos en comportamiento canino, en esta guía te explicamos cuándo poner bozal a un perro de forma clara y responsable.
Pasos a seguir:
Las razas PPP habituales incluyen el Pit bull, Rottweiler, Staffordshire bull terrier, American Staffordshire, Dogo Argentino, Fila Brasileño, Tosa Inu, Akita Inu, Dóberman, Bullmastiff, Dogo de Burdeos, Mastín Napolitano, Presa Canario y Bull Terrier. Consulta la normativa local para confirmar.
Aunque tu perro sea dócil, si pertenece a una PPP o presenta características como pelo corto, musculatura marcada, más de 20 kg, mandíbulas grandes, cabeza voluminosa, pecho ancho o cuello fuerte, debe llevar bozal en vía pública.
Evita usar el bozal como castigo por ladridos, mordidas o para impedir que coma. La educación positiva es la mejor opción, ya que el bozal genera incomodidad innecesaria. Recomendamos entrenamiento profesional.
Elige un bozal que se adapte perfectamente al hocico, sin rozaduras, y lo más ligero posible para maximizar la comodidad de tu perro.
Si tu perro bebe o jadea frecuentemente, opta por un bozal de alambre, que ofrece más espacio. Las tiras de nylon son cómodas, pero menos adecuadas para estos casos.
No coloques el bozal de golpe. Acostúmbralos gradualmente en casa: sesiones cortas con cariño, premios y paciencia. Así, entenderá que no es un castigo y lo tolerará mejor en la calle.