La cama es uno de los primeros artículos que adquirimos al adoptar un perro, junto con el comedero. Pero, ¿sabemos cuál es la más adecuada? ¿Es mejor una cama redonda o cuadrada? ¿Un colchón o una cama acolchada? Como expertos en cuidado canino con años de experiencia asesorando a dueños de mascotas, te guiamos paso a paso para seleccionar la mejor opción y garantizar el confort de tu compañero.
Pasos a seguir:
1
La cama del perro es esencial para su integración en el hogar: se convertirá en su refugio personal. Es clave que duerma en su propia cama, no en la tuya, por lo que elegirla correctamente marca la diferencia en su bienestar.
2
El tamaño de tu perro adulto es el factor principal. Una cama demasiado pequeña causa molestias; una excesiva, inseguridad. Mide su longitud como adulto, no como cachorro, para evitar reemplazos prematuros.
3
Si es cachorro, la cama parecerá grande: soluciona rellenando los bordes con cojines para que se sienta protegido y confortable.
4
Observa la forma de dormir de tu perro: ¿acurrucado o estirado? Mide en esa posición: desde la base de la cola al cuello (acurrucado) o a la cabeza (estirado), sumando 10 cm por extremo. Si varía posturas, usa la medida estirada, la más amplia.
5
Para perros acurrucados, opta por camas redondas o cuadradas con bordes tipo cesta. Para los que se estiran, un colchón rectangular es ideal, o uno con bordes si encaja perfectamente.
6
Toda cama debe estar acolchada al máximo para fomentar su uso sobre sofás o camas humanas. Prueba la calidad del relleno antes de comprar; nunca elijas sin colchón para un descanso óptimo.
7
Las camas iglú o caseta son perfectas para razas pequeñas, perros frioleros o inseguros: aíslan del frío y corrientes. Añade un colchón para mayor comodidad.
8
Si le gusta taparse, coloca una manta o elige camas con cobertura integrada, adaptada a su tamaño.
9
Elige modelos desmontables para una limpieza fácil e higiénica. Para exteriores, consulta nuestra guía sobre cómo elegir caseta para perro.