Aunque convivas a diario con tu perro, interpretar su lenguaje corporal puede resultar complicado, sobre todo al interactuar con otros canes. Ladridos intensos, persecuciones y mordiscos leves generan dudas: ¿están jugando o peleando? Como expertos en comportamiento canino, en esta guía práctica te explicamos cómo saber si tu perro juega o pelea, basándonos en señales fiables observadas por etólogos.
Pasos a seguir:
1. El juego entre perros imita una cacería real, lo que genera confusión con movimientos como mordiscos, ladridos, persecuciones o gruñidos. Sin embargo, las posturas corporales de ambos animales revelan la verdad: diversión o confrontación real.
2. Durante el juego, el perro baja los codos de las patas delanteras al suelo, elevando la grupa. Esta 'postura de juego' invita a la diversión, a diferencia de un ataque, donde mantiene las cuatro patas firmes y alerta. La cola alta y en movimiento amplio confirma el ánimo juguetón.
3. Los perros juguetones muestran atención viva, boca abierta con lengua afuera y un gesto amigable. Sus ladridos son agudos y entusiastas, no graves ni amenazantes.
4. En el juego, se acercan con saltos cortos o avances y retrocesos rápidos, sin embestidas violentas. Si el otro acepta, ¡comienza la diversión!
5. Recuerda: persecuciones, mordidas suaves y gruñidos leves son normales en el juego. Intervén solo si ves heridas, posturas agresivas o ladridos graves e insistentes, que indican necesidad de separarles.
6. Separa a los perros si uno pierde interés, ya que podría escalar a agresión para finalizar la interacción. La seguridad siempre primero.