Los perros son animales de rutinas que necesitan horarios estables para sentirse seguros y en control de su entorno. Cuando algo altera esa rutina, pueden desarrollar estrés o ansiedad que, si no se trata a tiempo, puede derivar en depresión. Estos trastornos emocionales son comunes en perros, pero a menudo se confunden con celos, mal comportamiento o cansancio. Como expertos en comportamiento canino, te explicamos cómo identificar si tu perro tiene depresión para actuar pronto y restaurar su bienestar.
Pasos para detectarla:
1. Algunas razas, como las razas Terrier, son más propensas por su temperamento. También los perros adoptados de perreras, guarderías o criadores ya adultos, debido al cambio drástico de entorno.
2. Observa su comportamiento: la falta de actividad y el desinterés por socializar con otros perros o jugar son señales tempranas. Muestran apatía hacia sus dueños y humanos en general.
3. Un perro enérgico que ahora camina más lento o evita correr podría estar deprimido. Mientras que el exceso de energía suele indicar estrés por falta de ejercicio, la pasividad total apunta a depresión.
4. Los cambios en el apetito son comunes: pérdida de hambre y bajada de peso, o al contrario, comer en exceso. Muchos también aumentan la ingesta de agua.
5. En fases medias o avanzadas, duermen mucho más de lo normal, pasando el día entre sueño y bebida. Algunos, en cambio, sufren insomnio.
6. Presta atención a llantos o gemidos frecuentes sin motivo, paseos inquietos o esconderse. Pueden ser llamadas de atención por falta de interacción.
7. Si notas estos síntomas, consulta a un veterinario de inmediato. Podrían indicar otra enfermedad física, y solo un profesional diagnosticará y tratará correctamente.