Los loros, originarios de Australia, se han adaptado perfectamente a los hogares de todo el mundo, viviendo en jaulas para aves. Muchos creen que solo comen semillas, pero para su salud óptima necesitan una dieta rica y balanceada. Como expertos en cuidado aviar, en unComo te compartimos consejos prácticos y probados sobre cómo alimentar a un loro.
Pasos a seguir:
Los loros, al igual que la mayoría de animales y humanos, requieren una dieta variada para mantenerse saludables y llenos de vitalidad.
Ofrece semillas como girasol, mijo, alpiste, maíz y otras variedades, junto con frutas y verduras frescas, e incluso frutos secos, en su alimentación diaria.
Elige piensos específicos para loros disponibles en el mercado: son equilibrados, cómodos y proporcionan casi todos los nutrientes esenciales de forma sencilla.
Lava siempre bien las frutas y verduras para eliminar cualquier resto de pesticidas y garantizar su seguridad.
Contrario al dicho "chocolate del loro", evita el cacao en cualquier forma, ya que contiene teobromina, una sustancia tóxica que afecta el corazón y puede ser mortal. Tampoco des aguacate.
Los alimentos cocinados, curados o conservados en sal tampoco son aptos para su dieta.
Coloca en la jaula un hueso de sepia (o jibia) o una piedra de calcio para que desgaste correctamente su pico.
Proporciona agua limpia fresca diariamente en un abrevadero adecuado para mantenerlo hidratado.
La alimentación es fundamental, pero complementa con otros cuidados que encontrarás en nuestro artículo sobre cómo cuidar un loro.