El hámster es una mascota popular y encantadora en muchos hogares. Aunque no interactúa como un perro o un gato, su compañía es única y gratificante. Estos pequeños roedores requieren un espacio mínimo de 30 x 40 cm por hámster en su jaula, con materiales para construir su madriguera, donde suelen dormir durante el día. Si te preguntas ¿por qué mi hámster duerme mucho?, en este artículo de unCOMO, basado en experiencia veterinaria y en el cuidado práctico de estos animales, te explicamos todo sobre sus patrones de sueño.
Los hábitos del hámster
Para garantizar el bienestar de tu hámster, proporciona una jaula de al menos 30 x 40 cm con una madriguera prefabricada o materiales para que la construya. Vívelo en solitario o en pareja mixta, nunca con ejemplares del mismo sexo, ya que en períodos de celo pueden pelearse gravemente. Si optas por una pareja, ten en cuenta que se reproducen con gran facilidad.
Uno de los rasgos más destacados de los hámsters es su horario nocturno: descansan durante el día y están activos por la noche. Mientras duermes, él saldrá a comer, reducirá su ración y se ejercitará en la rueda o explorando. Por eso, equipa su jaula con una rueda silenciosa, tubos y plataformas seguras para hámsters.
El sueño en el hámster
Saber que los hámsters duermen de día y están activos de noche es esencial antes de adoptar uno. Un hámster muy enérgico puede generar ruido nocturno inesperado.
Nunca intentes alterar su ciclo: no lo despiertes de día ni lo fuerces a adaptarse a tu horario. Esto provoca estrés y malestar, similar a lo que nos pasaría a nosotros. Su sueño diurno natural puede hacernos creer que duerme excesivamente, si no observamos su actividad nocturna.
Sin embargo, si duerme tanto de día como de noche, podría haber otra causa.
Por qué mi hámster duerme mucho
Primero, verifica que no sea su hábitos nocturnos. Si de noche lo oyes activo, comiendo o jugando, todo está normal.
Si también duerme por la noche, es probable que esté hibernando. No todos los hámsters lo hacen, pero en otoño e invierno, con temperaturas bajas, entran en este estado. En la naturaleza, acumulan grasa comiendo más y hibernan por debajo de 13-14 °C ante el frío y la escasez de alimento.
En casa, evítalo manteniendo más de 14 °C y buena iluminación natural.
Además, los hámsters ancianos duermen más de forma natural, sin ser preocupante.
Si duerme excesivamente sin ser anciano, sin frío extremo ni otros síntomas, consulta a un veterinario especializado de inmediato para un diagnóstico preciso y tratamiento si es necesario.