Si has apareado a tu coneja y confirmas que está preñada, es esencial saber cómo cuidarla durante la gestación hasta el parto. Aunque los conejos son animales domésticos resistentes que requieren menos atención que un perro, necesitan cuidados específicos en esta etapa para garantizar la salud de la madre y las crías.
Pasos a seguir:
1. Lo primero es conocer la duración del embarazo: generalmente 31 días desde la monta. Si no anotaste la fecha exacta, palpa suavemente el vientre; notarás pequeños bultos que confirman la preñez.
2. Elimina las raciones de comida y ofrece alimento ilimitado. Ahora come por ella y por los gazapos, por lo que necesita más nutrientes.
3. Asegura agua fresca siempre disponible, especialmente en épocas de calor, ya que sus hormonas cambian y requiere más hidratación. Mantén esta dieta hasta el destete; de lo contrario, podría rechazar o comerse a las crías por estrés.
4. Las conejas preparan su nido con heno, pelo propio o lo que encuentren. Facilítales materiales como heno extra, paja prensada, serrín o cáñamo. Si no tiene jaula, prepara una caja acogedora.
5. Para su bienestar, sácala de la jaula diariamente para ejercicio y evitar estrés. Si el espacio es limitado, dedica tiempo cada día a dejarla moverse libremente.
6. Trátala con suavidad extrema: evita cogerla para no generarle nerviosismo o ansiedad, que podrían causar aborto. Mantén su rutina diaria sin atenciones excesivas.
7. Lleva a tu coneja al veterinario para un seguimiento profesional del embarazo. Tras el parto, vigila que los gazapos permanezcan en el nido, donde reciben el calor materno esencial para sobrevivir.