¿Buscas una mascota diferente y exótica? Adoptar una ardilla puede ser una experiencia única, pero requiere un compromiso serio. Como expertos en mascotas exóticas con años de experiencia, te explicamos en detalle cómo cuidar una ardilla de forma óptima, garantizando su bienestar. A diferencia de perros o gatos, las ardillas demandan cuidados específicos adaptados a su naturaleza salvaje.
Pasos a seguir: 1Si tienes una ardilla como mascota, prioriza su alta actividad diurna. Permítele correr libremente por la casa al menos una vez al día, creando un circuito seguro con troncos y zonas para trepar.
Durante estos momentos, vigila siempre a tu ardilla: cubre ventanas, cables y balcones para evitar riesgos. Recuerda que puede hacer necesidades o rayar objetos, y en la jaula podría emitir sonidos agudos o arañar barrotes, comportamientos naturales que debes aceptar.
2Proporciona una jaula espaciosa para que se mueva, corra y trepe libremente, con escondites para mayor seguridad. Opta por jaulas de alambre que faciliten el ascenso.
Ubicación ideal: lejos de corrientes de aire, sol directo, ruidos intensos como la TV, pero en una habitación con actividad moderada, ya que las ardillas son curiosas por naturaleza.
3La alimentación equilibrada es clave para su salud. Omnívoras, necesitan semillas y frutos secos disponibles siempre, verduras frescas tres veces por semana e insectos (gusanos o grillos) para proteínas.
Mantén un bebedero con agua mineral limpia y un tronco de madera para desgastar dientes.
4Las ardillas no son cariñosas: rara vez permiten caricias. Si buscas mimos, elige otra mascota. Disfrutarás observándola, y con paciencia, puedes enseñarle trucos simples.
Evita convivir con perros o gatos: las ven como depredadores, generando estrés. Si las tienes, supervisa estrictamente sus salidas. Su esperanza de vida es de 8-12 años, así que comprométete a largo plazo. Nunca liberes una criada en cautividad; no sobreviviría.
5Si rescatas un bebé ardilla, envuélvela en una manta suave, examina lesiones y caliéntala con almohadilla eléctrica o bolsa de agua caliente bajo una manta. Si hay heridas, consulta un veterinario especializado en fauna silvestre inmediatamente.
El vet determinará su edad y dieta: fórmulas lácteas para los más pequeños, progresando a sólidos como verduras, frutas y nueces.
6Aliméntala con jeringa (1-5 ml) usando Ebsilac o Pedialyte a temperatura ambiente, despacio para evitar aspiración. Si aspira, colócala patas arriba y da golpecitos suaves en la espalda. Limpia su rostro y estimula la vejiga con algodón.
Prepara una jaula con cama cálida, agua limpia y, al crecer, considera liberarla si no la retienes.
7Idealmente, haz que conviva con congéneres: son sociables y facilita su readaptación. A las 12 semanas, ofrece semillas de girasol para transitar gradualmente a la naturaleza si lo deseas.