Administrar una pastilla a un gato puede ser un reto, pero con la técnica adecuada es sencillo y seguro. Existen métodos alternativos si prefieres evitar forcejeos con dientes y garras.
Cómo darle una pastilla a tu gato
Lee estas instrucciones varias veces antes de empezar. Así podrás concentrarte en tu mascota durante el proceso.
- Coloca al gato sobre una superficie estable, como una encimera o mesa, con una alfombrilla antideslizante debajo. Esto le dará seguridad y reducirá su resistencia.
- Pide a un ayudante que lo sujete suavemente para impedir que retroceda o escape. Evita apretar con fuerza, ya que aumenta el estrés.
- Sostén la pastilla con los dedos de una mano y usa la otra para elevar la mandíbula superior.
- Al mismo tiempo, baja la mandíbula inferior e introduce la pastilla lo más atrás posible en la garganta.
- Cierra rápidamente la boca del gato, manteniendo una mano bajo la barbilla por si escupe. Con la otra, acaricia suavemente la garganta para estimular el trago. Alternativamente, sopla con suavidad en las fosas nasales.
Si escupe la pastilla, repite el proceso. Aunque es posible hacerlo solo, es ideal contar con ayuda de alguien que el gato conozca y confíe.
Mira cómo se hace
Aunque parezca complicado, el procedimiento es rápido. Veterinarios del Olathe Animal Hospital en Kansas lo demuestran en este vídeo: fallan en el primer intento, pero triunfan en el segundo.
Otras formas de administrar medicamentos a tu gato
Si tu gato rechaza las pastillas, prueba estos métodos alternativos.
- Si es una tableta, tritúrala y mézclala con una cucharada de su comida húmeda favorita.
- Mezcla la pastilla triturada con caldo de pollo o aceite de pescado, vierte en la boca, levanta la barbilla y estimula las narices para el trago.
- Para cápsulas, usa un bolsillo para píldoras con sabor; muchos gatos las tragan fácilmente.
- Emplea una pistola para píldoras, similar a una jeringa sin aguja, para colocar la pastilla atrás sin riesgo para tus dedos.
Asegúrate de que tome toda la dosis
El medicamento solo beneficia si se ingiere completo. Al esconderlo en comida, usa solo un bocado, observa de cerca para evitar que lo escupa y confirma que no queden restos.