Los gatos son mamíferos felinos domesticados que conviven armoniosamente con los humanos. Aunque no se entrenan con la misma facilidad que los perros, aprenden conceptos básicos y ejecutan acciones simples. Existen más de 50 razas, con variaciones en pelaje, color y mutaciones como gatos sin pelo o sin cola. Entre las más populares destaca el gato Angora, una raza antigua de gran elegancia. En este artículo, basado en nuestra experiencia con razas felinas, te detallamos cómo es un gato Angora.
Aspectos físicos
El gato Angora proviene de Ankara (Turquía), siendo una de las razas más antiguas conocidas. Por su pelaje largo, a menudo se confunde con otros gatos similares, pero tiene rasgos distintivos.
De tamaño pequeño a mediano y aspecto refinado, las hembras pesan entre 3 y 3,5 kg, mientras que los machos superan los 4,5 kg. Su pelaje es semilargo, sedoso y predominantemente blanco, con una cola abundante. En machos adultos, alrededor de los 2-3 años, se forma un característico "collar" de pelo en el cuello.
Las patas traseras son más altas que las delanteras, y la cola se sitúa por debajo del cuerpo. Poseen orejas grandes y puntiagudas, ojos ovalados y expresivos en tonos ámbar, cobre, verde, azul o heterócromos. Su silueta es esbelta y aristocrática.
Temperamento del gato Angora
Inteligentes y leales, los gatos Angora forman fuertes vínculos con sus dueños. Prefieren entornos tranquilos y disfrutan del contacto humano, siendo muy cariñosos: siguen a sus amos solicitando caricias, aunque evitan ser cargados en brazos con frecuencia.
Curiosos y observadores, vigilan la casa desde rincones elevados, gracias a su agilidad para trepar. Aprenden órdenes básicas con paciencia y son delicados, rompiendo raramente objetos. Juguetones por naturaleza, responden bien a juguetes de tela dedicados.