En gatos, la leucemia es causada por el virus de la leucemia felina (FeLV), a diferencia de los humanos. Esta enfermedad grave se detecta y previene con mayor facilidad gracias a pruebas específicas. Como expertos en salud felina, te guiamos para identificar si tu gato está afectado.
Factores de riesgo
La leucemia felina es más común en gatos callejeros o que conviven en grupos, ya que el virus se transmite principalmente por saliva y orina durante el contacto cercano.
Los síntomas de la leucemia en gatos
Los síntomas varían según la fase de la infección por FeLV. Si progresa a leucemia propiamente dicha, es aguda y rápida, manifestándose con adelgazamiento, debilidad y mayor susceptibilidad a infecciones múltiples.
Otras veces evoluciona a linfoma, un tipo de tumor. En gatos jóvenes, afecta el mediastino, causando dificultades para tragar y respirar. En adultos de mediana edad, se extiende a múltiples órganos con deterioro general. En mayores, impacta el aparato digestivo, provocando vómitos y diarrea.
El diagnóstico veterinario
Existen vacunas efectivas contra el FeLV para gatos con acceso al exterior o en grupos, aunque con posibles efectos secundarios, recomendadas solo para animales de riesgo por profesionales.
Un veterinario especializado realiza un test de detección del virus, evalúa síntomas y analiza una analítica sanguínea para confirmar el diagnóstico y pronóstico preciso.