En los felinos, el ciclo de celo se regula por factores ambientales, a diferencia de los perros. Si optas por no esterilizar a tu gata pero deseas evitar embarazos, reconocer sus signos es fundamental. Como expertos en comportamiento animal con años de experiencia, te detallamos cómo detectarlo de forma precisa y responsable.
Pasos a seguir:
1Las gatas maduran sexualmente con rapidez: según raza, clima y fecha de nacimiento, su primer celo aparece entre los 5 y 10 meses. Algunas tardan hasta un año, aunque es menos común.
2Cada gata es única; para entrar en celo necesita buena nutrición. Si está por debajo de su peso ideal, el primer ciclo se retrasará.
3Las horas de luz son clave: más luz favorece el celo. La presencia de machos cercanos acelera el primer estro y lo hace más frecuente.
4La raza influye: las de pelo corto entran en celo antes que las de pelo largo.
5La primavera es la temporada ideal, con celos cada 2-3 semanas gracias a días más largos. Las gatas domésticas tienen ciclos más prolongados por la luz y temperatura controladas en casa.
6A diferencia de las perras, no hay sangrado. Observa su comportamiento: maullará insistentemente y con mayor frecuencia de lo habitual.
7Se frotará contra muebles y personas, mostrando más afecto. Al acariciarla, puede arquear el lomo, elevar la cola y moverla a un lado. Vigila escapes si hay machos cerca.
8Si no se aparea durante el estro, entra en reposo hasta el siguiente. En exteriores, es difícil evitar montas; la esterilización previene quistes mamarios, embarazos psicológicos y otros riesgos sanitarios.
9Consulta siempre a tu veterinario ante dudas sobre su comportamiento.