Los gatos son animales independientes por naturaleza, distintos a los perros, pero con paciencia y las técnicas adecuadas se puede fomentar su afecto hacia adultos y niños. Como especialistas en comportamiento felino con años de experiencia, en este artículo de unComo te compartimos una guía probada para lograr que tu gato sea más cariñoso.
Pasos a seguir:
Antes de adoptar, elige razas conocidas por su carácter afectuoso, ya que influyen en su temperamento más allá de la apariencia y cuidados. Optar por un gato cachorro facilita la socialización, pues educar a un adulto resulta mucho más desafiante.
Al llegar a un nuevo hogar, el gato necesita días de adaptación: se esconde, evita el contacto y reacciona a ruidos. No lo fuerces; acércate con voz suave, deja que huela tu mano primero y acarícialo gentilmente para generar confianza desde el inicio.
Una vez confiado, enséñale a reconocer su nombre. Durante comidas o momentos de descanso, repítelo mientras lo acaricias, asociándolo a placer. Sé paciente: puede tomar hasta un mes.
Juega con él diariamente, incluso si es adulto. Usa hilos, pelotas o juguetes para captar su atención, establece límites corrigiendo arañazos o mordidas con firmeza, ayudándolo a controlar sus impulsos.
A diferencia de los perros, busca a tu gato: acarícialo, no lo dejes solo y dedícale tiempo libre para mimos. Así, él empezará a buscarte para compartir cariño.
El abandono genera frialdad; los gatos responden al trato recibido. Evita golpes: usa voz firme, dice "NO" alto o haz ruidos inofensivos para corregir, como arañar muebles, con resultados más efectivos y positivos.