Como dueños de gatos de compañía, sabemos que estos fascinantes animales necesitan atención y cariño. Aunque no hablan, su lenguaje corporal es una forma expresiva de comunicarse. Observar sus gestos nos permite entender si están contentos, alerta o enfadados. En esta guía práctica de unComo.com, te explicamos cómo interpretar el lenguaje corporal de los gatos con precisión, basada en el comportamiento felino observado por expertos.
Pasos a seguir:
1. Frotarse
Cuando un gato se frota contra otro animal o persona, demuestra amistad y saluda. Usa su olfato para reconocer a conocidos y, al mismo tiempo, marca su territorio.
2. En posición de alerta
Si el cuerpo está ladeado, orejas aplastadas hacia atrás, barbilla protegiendo el pecho, uñas fuera, pelaje erizado, dientes a la vista, cola agitada y gruñidos, ¡cuidado! Está amenazado y podría atacar o huir. Lo mejor es dejar que se tranquilice sin tocarlo.
3. La cabeza
Estirar la cabeza hacia ti indica que quiere caricias o frotarse en señal de amistad. Agacharla muestra sumisión; elevarla, confianza. Orejas hacia adelante: explorando relajado. Orejas aplastadas atrás: miedo o ataque.
4. Los ojos
Ojos muy abiertos con bigotes y orejas adelante: atento. Contacto visual prolongado: te observa (combina con otros signos para detectar amenazas). Ojos entreabiertos: sueño o posible enfermedad si está despierto. Pupilas dilatadas: baja luz, atención o agresión inminente.
5. Los bigotes
Sirven para medir distancias y objetos, pero revelan su estado de ánimo: hacia atrás por miedo o enojo; hacia adelante por interés (¡sigue acariciando!); a los lados, relajado.
6. La boca
Dientes visibles con gruñidos: agresión. Bostezar: no amenaza. Boca entreabierta: analiza olores, sin peligro.
7. La cola
El lenguaje de la cola es rico: hinchada, excitado o enfadado; en punta con lomo arqueado, amenaza; en punta con movimientos suaves o saltitos, contento; levantada recta, indiferente; punta en gancho, buen humor; agitada rápido, enfadado; lenta, pide afecto; lenta tumbado con ojos cerrados, soñando.
8. Vínculo afectuoso
Desde la primera semana, ofrece mimos y caricias para crear un lazo positivo. Así, establece límites sin agresividad y convive en armonía.
9. Consulta profesional
Si tienes dudas, acude a tu veterinario para resolver cualquier inquietud sobre tu gato.