EsHowto >> Mascotas >> gatos

Cómo pasear a tu gato de forma segura: Guía experta paso a paso

En nuestra sociedad, es habitual ver perros paseando con sus dueños por las calles, haciendo ejercicio y cubriendo sus necesidades. Sin embargo, muchos piensan que los gatos deben permanecer siempre en casa, usando su cajetín de arena. Pero esto no es necesario: los gatos también pueden disfrutar de paseos al aire libre y de la naturaleza junto a ti. Como expertos en cuidado felino, en unComo te guiamos en cómo pasear a un gato de manera segura y efectiva.

Pasos a seguir:

1. Desparasita a tu gato. Aplica las pipetas recomendadas por tu veterinario antes de los primeros paseos. Si es preciso, consulta por un collar antiparasitario para protegerlo de pulgas y garrapatas.

2. Consigue un arnés adecuado. Elige uno que se ajuste perfectamente a su tamaño y anatomía para evitar molestias o lesiones. Opta por una correa corta pero con holgura, que te permita reaccionar ante perros u otros estímulos.

3. Acostumbra a tu gato al arnés. Colócaselo sin correa en sesiones iniciales de 10 minutos. Si se inquieta, retíraselo, prémialo con golosinas y caricias para asociarlo a algo positivo. Nunca lo dejes solo con el arnés, para evitar accidentes.

4. Una vez superado el miedo inicial, ajústalo ligeramente y anímalo a moverse libremente por casa. No lo fuerces ni lo guíes; deja que explore. Recompénsalo para reforzar la experiencia positiva.

5. Cuando esté cómodo, úsalo en casa para paseos cortos: primero solo y luego contigo. Dale libertad total, sin arrastrarlo ni dirigir su ruta. Incrementa gradualmente el tiempo diario hasta que acepte pasear contigo con naturalidad.

6. En el primer salida, colócalo en el suelo cerca de la puerta por 2 minutos. Si muestra curiosidad en lugar de miedo, extiende el tiempo poco a poco.

7. El primer paseo exterior debe durar pocos minutos en un área segura, sin animales extraños, personas desconocidas ni ruidos intensos que lo asusten.

8. Mantén los paseos cortos en zonas de bajo riesgo, ya que los gatos se asustan fácilmente con estímulos nuevos.